Imagine que son las 9 de la mañana del lunes. Su equipo se instaló con sus tazas de café y sus pantallas de PC. Parece ser otra semana por delante para todos. Pero algo es diferente. Todo el mundo parece, así, optimista. Sonríen más. Ellos parecen entusiasmados con su trabajo. Y todo se está haciendo a tiempo y dentro de lo programado.
Esto no es un escenario inventado. De hecho, en muchas oficinas, esta escena se repite todos los días. Entonces, ¿qué puede transformar a un grupo de empleados de esa manera? La respuesta es simple: la motivación. Cuando los empleados se sienten motivados, se vuelven más productivos, más apasionados y más satisfechos con su trabajo.
Y la motivación empieza con usted. Usted tiene el poder de hacer que cada empleado se sienta bien con lo que hace. La clave es comunicar, reconocer y potenciar a su gente – en cada escritorio, todos los días.
Entonces, ¿por dónde empezar?
No es tan difícil como usted puede pensar! Aquí hay algunos buenos consejos para acercarse a la tarea de motivar a su gente.
- Reúnase con su gente - puede que incluso quiera llevar a cabo una reunión inicial para compartir sus objetivos para energizar el equipo. Comunique a ellos su aprecio por la labor que hacen y genere emoción para su equipo y la empresa en su conjunto.
- Escuche a su gente. Nunca se puede hablar lo suficiente con sus empleados. Pregúntele cómo se sienten, y qué lo haría feliz – usted puede sorprenderse con sus respuestas. Considere mantener mesas redondas de discusiones periódicamente. Son una gran oportunidad para saber, realmente, qué es lo importante para su gente.
- Comparta el entusiasmo. Las pequeñas cosas pueden hacer una gran diferencia cuando se trata de energizar a su personal. Comience con pequeños “cortes divertidos” que pueden reunir a todos – contar anécdotas, compartir un aperitivo, participar en una actividad de grupo -, y anime a su gente a relajarse y disfrutar de la camaradería.
- Asegúrese que la energía dure y se mantenga. Una vez más, todo comienza con usted. Fomente actitudes optimistas y positivas sobre una base continua, siendo usted mismo optimista y positivo. Constantemente refuerce su compromiso con su personal, y muéstrele que la actitud es todo.
- Premie las conductas positivas. Cuando usted ve a alguien haciendo un buen trabajo, dígaselo. Dele pequeñas muestras durante toda la semana y luego hágalo públicamente sobre una base regular. Reconozca los comportamientos que más le gustaría ver.
- Motívelos en los lugares en que se sientan. Todo el mundo usa cosas como jarros de café, carpetas, portalápices y cuadernos. Refuerce aspectos positivos cada uno y todos los días dándole a su equipo accesorios de escritorio que giren en torno a ideas y actitudes importantes.
- Recuerde, usted no puede motivar en un solo día y esperar que su equipo cambie durante la noche. Energizar a su equipo es un proceso continuo de pasión y persistencia, escuchando las necesidades del personal, y reforzando su compromiso tanto con ellos como con la empresa.